miércoles, junio 10, 2026

Nespresso Original: El espresso clásico que conquistó el mundo

capsulas de cafe futuro
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La línea Nespresso Original fue la primera en salir al mercado y es la responsable de haber popularizado el café en cápsulas a nivel global. Su objetivo fue claro desde el inicio: brindar al usuario una experiencia de espresso similar a la de una cafetería, pero desde la comodidad del hogar. La clave fue combinar cápsulas herméticas de aluminio con máquinas de alta presión (19 bares), capaces de extraer una taza con buena crema, cuerpo e intensidad.

Las cápsulas Original contienen entre 5 y 6 gramos de café molido, lo que permite preparar espressos y lungos (tazas largas) de alta calidad. Una de sus grandes ventajas es la variedad: Nespresso ofrece una amplia gama de cafés con distintos perfiles de sabor, desde intensos y achocolatados hasta suaves, florales o afrutados. Además, hay ediciones limitadas y colecciones inspiradas en orígenes del mundo.

Este sistema también generó un mercado paralelo de cápsulas compatibles. Muchas marcas independientes ofrecen cápsulas reutilizables, compostables o simplemente más económicas, siempre manteniendo el formato original. Esto amplió el acceso a opciones más sustentables o personalizadas, aunque algunas pueden ofrecer un rendimiento inferior si no están bien diseñadas.

Las máquinas Nespresso Original son compactas, fáciles de usar y de limpiar. Algunas incluyen espumadores de leche como el Aeroccino, permitiendo crear bebidas como cappuccinos o lattes con espuma caliente o fría. Aunque no todas tienen funciones automáticas, el sistema es intuitivo y eficiente.

Esta línea es ideal para los amantes del espresso tradicional que valoran la intensidad, la crema y el ritual diario de tomar café de calidad. Su punto fuerte es la fidelidad al espresso europeo, su compatibilidad con marcas de terceros y la constancia en el resultado. Si buscás calidad sin complicaciones, Nespresso Original sigue siendo una apuesta segura.

Tassimo: Tecnología al servicio del café fácil

Tassimo
Tassimo

Tassimo es un sistema de cápsulas desarrollado por Bosch en colaboración con la empresa Jacobs Douwe Egberts (JDE). Su propuesta se diferencia de los demás por incorporar un sistema de lectura de código de barras en cada cápsula (llamada T-Disc), que permite a la máquina ajustar automáticamente todos los parámetros de la preparación: temperatura, cantidad de agua y tiempo de extracción.

Este nivel de automatización lo hace especialmente atractivo para quienes buscan una experiencia sin margen de error. El usuario simplemente introduce el T-Disc, presiona un botón, y la máquina hace el resto. Esto garantiza consistencia en cada taza, lo que es ideal en hogares donde se valora más la comodidad que la personalización.

Tassimo ofrece una gama de bebidas bastante amplia: café negro, cappuccino, latte macchiato, chocolate caliente y té. Algunas de sus cápsulas incluso incluyen leche líquida UHT en lugar de leche en polvo, lo que mejora la textura y el sabor final. Las marcas disponibles incluyen Jacobs, Milka, L’OR y Twinings, lo cual amplía su atractivo para diferentes públicos.

Las cápsulas, sin embargo, son exclusivas y no hay muchas opciones compatibles de terceros, lo que puede ser una limitación. Además, en algunos mercados, la disponibilidad de cápsulas es reducida, lo que obliga a comprarlas por internet o en tiendas especializadas. Esta es una de las razones por las cuales su presencia es más fuerte en Europa que en América Latina.

A nivel técnico, las máquinas Tassimo tienen una presión de 3,3 bares, mucho menor que otros sistemas como Nespresso o Dolce Gusto. Esto implica que su café no tendrá una crema tan intensa, pero para muchos usuarios esto no representa un problema.

En resumen, Tassimo es un sistema ideal para quienes valoran la tecnología, la precisión y la facilidad de uso. No es un sistema dirigido al barista casero, pero sí a quienes quieren un café o bebida caliente sin pensar demasiado en el proceso.

Dolce Gusto: Versatilidad para todos los gustos

Dolce Gusto
Dolce Gusto

Dolce Gusto es otro sistema de cápsulas del grupo Nestlé, pero con un enfoque muy distinto al de Nespresso. Su principal característica es la variedad: no se limita al espresso, sino que ofrece una amplia gama de bebidas que van desde café con leche hasta chocolate caliente, cappuccino, té y bebidas frías. Está pensado para toda la familia y para quienes valoran la comodidad por encima de la pureza del café.

Las cápsulas de Dolce Gusto son de plástico y tienen una forma redondeada, distinta al formato de aluminio de Nespresso. Muchas de sus bebidas requieren el uso de dos cápsulas: una con café y otra con leche en polvo. Esto permite preparar bebidas espumosas sin necesidad de espumadores externos. La máquina, con una bomba de presión de 15 bares, logra una buena textura, aunque no iguala el nivel de un espresso profesional.

Uno de sus mayores aciertos es la simplicidad de uso. El usuario elige manualmente la cantidad de agua, siguiendo una guía impresa en la cápsula, lo que permite cierto control sobre la intensidad de la bebida. En los modelos automáticos, este proceso se ajusta con una palanca o botón, mejorando la experiencia sin complicaciones.

La accesibilidad de las cápsulas es también una ventaja: se venden en supermercados, tiendas online y muchas veces a precios más bajos que otros sistemas. La variedad de sabores atrae a jóvenes, estudiantes y familias que desean un café “rico y rápido”, más que una experiencia gourmet.

En definitiva, Dolce Gusto es una puerta de entrada al mundo del café en cápsulas, con una propuesta amplia, desenfadada y orientada a la practicidad. Si bien no está dirigida al purista del espresso, cumple perfectamente su función en hogares donde se busca sabor, rapidez y variedad sin complicaciones.

Nespresso: El pionero que cambió el consumo de café en casa

capsulas cuanto rinde
capsulas cuanto rinde

Nespresso, propiedad de Nestlé, es sin duda el sistema de cápsulas que marcó un antes y un después en la forma en que millones de personas toman café en sus hogares. Desde su lanzamiento en 1986, su propuesta fue clara: hacer del café espresso una experiencia fácil, limpia y accesible, sin sacrificar calidad. Lo que comenzó como una innovación reservada para algunos nichos, hoy es un estándar global.

Las cápsulas de Nespresso están hechas de aluminio sellado, lo que garantiza una excelente conservación del aroma y la frescura del café. Están diseñadas exclusivamente para ser usadas en sus propias máquinas, que funcionan con una bomba de 19 bares de presión. Esto asegura una extracción adecuada, con buena crema y cuerpo. Esta tecnología, junto con el diseño elegante de sus equipos, fue parte de su éxito.

Nespresso divide su oferta en dos grandes líneas: Original y Vertuo. La línea Original está pensada para quienes buscan espressos y lungos más tradicionales, mientras que Vertuo apuesta por una experiencia más automatizada, con cápsulas que incluyen un código de barras que la máquina lee para adaptar parámetros como volumen, temperatura y rotación de la infusión.

Además del café en sí, Nespresso ha construido una marca aspiracional. Su estética, su comunicación y hasta la arquitectura de sus boutiques generan un aire de lujo accesible. La empresa ha trabajado también en iniciativas de reciclaje, promoviendo programas para devolver las cápsulas usadas.

Su éxito ha sido tan grande que inspiró un mercado de cápsulas compatibles, con múltiples marcas ofreciendo productos adaptables a sus máquinas. En resumen, Nespresso no solo inventó una forma nueva de tomar café: creó un ecosistema completo de consumo, con identidad, fidelidad y diseño.

Lavazza A Modo Mio: La respuesta italiana al café en cápsulas

Lavazza A Modo Mio
Lavazza A Modo Mio

Lavazza A Modo Mio es un sistema de cápsulas creado por la reconocida marca italiana Lavazza, con el objetivo de ofrecer en casa un verdadero espresso italiano. A diferencia de otros sistemas que priorizan la comodidad o la variedad de bebidas, A Modo Mio se centra casi exclusivamente en la calidad del café espresso, con un enfoque técnico y sensorial muy cuidado.

Las cápsulas de A Modo Mio son más grandes que las de Nespresso y contienen entre 7 y 7,5 gramos de café molido, lo que se acerca a la dosis profesional utilizada en bares italianos. Este detalle no es menor: permite una extracción más rica, con cuerpo y una crema densa y persistente. El sistema está diseñado para lograr una presión ideal y una temperatura precisa, dos factores claves para una buena taza.

Lavazza ha desarrollado estas cápsulas en conjunto con máquinas propias, fabricadas por marcas especializadas como Saeco y Electrolux. Las máquinas ofrecen facilidad de uso y un diseño elegante, manteniendo la funcionalidad que se espera de un equipo para espresso. Aunque no tiene la misma popularidad global que Nespresso, A Modo Mio tiene una sólida presencia en Europa, especialmente en Italia y España.

El catálogo de cápsulas incluye una selección de blends italianos clásicos y orígenes más exóticos, todos con el sello de la experiencia Lavazza. Además, muchas de las cápsulas cuentan con certificaciones de sostenibilidad y comercio justo, lo que atrae a un público más consciente del impacto ambiental y social de su consumo.

Para los amantes del espresso tradicional, Lavazza A Modo Mio ofrece una alternativa fiel al espresso de bar. Es ideal para quienes valoran el sabor intenso, la consistencia y el carácter que definen al café italiano. No es solo una opción cómoda: es una experiencia auténtica que transforma la rutina del café en un pequeño ritual.

Cómo intuir la calidad del café sin datos en la etiqueta

cafe puntos
cafe puntos

Cómo intuir la calidad del café sin datos en la etiqueta

A veces compramos un café y la etiqueta no dice demasiado. No aparece el puntaje SCA, no informa variedad, proceso, altura, finca ni fecha de tueste. Solo tenemos una bolsa, un nombre comercial y una promesa de sabor.

Entonces aparece la pregunta: ¿se puede intuir la calidad del café sin tener todos esos datos?

La respuesta es sí, pero con una aclaración importante: no se puede saber con precisión la puntuación SCA de un café sin una evaluación profesional. El puntaje SCA se obtiene mediante protocolos de cata, análisis sensorial y evaluación técnica. Según la Specialty Coffee Association, el café de especialidad se reconoce por sus atributos distintivos y, en el uso tradicional del sistema de cata, los cafés que alcanzan 80 puntos o más suelen considerarse de especialidad.

Pero aunque no podamos asignar un puntaje exacto en casa, sí podemos mirar ciertas señales. El aroma, el sabor, el aspecto del grano, el precio y el lugar donde lo compramos pueden ayudarnos a estimar si estamos frente a un café comercial, un café correcto o un café con perfil de especialidad.

1. El aroma del café recién molido

El aroma es una de las primeras pistas.

Cuando molés un café de buena calidad, suelen aparecer aromas limpios y agradables. Pueden ser dulces, florales, frutales, cítricos, especiados, achocolatados o similares a frutos secos. No todos los cafés de calidad huelen igual, pero sí suelen tener una característica en común: el aroma se percibe limpio.

En cambio, si al molerlo aparecen olores a ceniza, cartón húmedo, madera vieja, humedad, tierra desagradable o cereal rancio, puede ser una señal de envejecimiento, tueste excesivo, mala conservación o defectos.

Un café sin datos en la etiqueta, pero con un aroma limpio y expresivo, ya empieza mejor.

2. El sabor en taza

La taza es la prueba más importante.

Un café de buena calidad no debería ser solamente “fuerte”. Debería mostrar equilibrio. Puede tener dulzor natural, una acidez agradable, cuerpo definido y un final limpio.

Cuando se habla de dulzor en café, muchas veces aparecen referencias como miel, caramelo, melaza o panela. La panela es un azúcar no refinado obtenido del jugo de caña evaporado. En cata se usa como referencia porque recuerda a un dulzor más profundo y aromático que el azúcar blanca común.

En un café de especialidad, ese dulzor puede sentirse sin necesidad de agregar azúcar. No significa que el café sea dulce como una golosina, sino que tiene una sensación natural de redondez y equilibrio.

También conviene observar la acidez. Una buena acidez puede recordar a cítricos, manzana, frutos rojos o frutas maduras. No debería sentirse agresiva ni avinagrada.

Si el café resulta plano, amargo sin matices, áspero, terroso o con sabor a quemado, probablemente no esté en un nivel alto de calidad.

3. El aspecto del grano

El grano también habla.

En un café de buena calidad, los granos suelen verse relativamente uniformes en tamaño, forma y color. No deberían aparecer muchos granos rotos, perforados, manchados o con defectos visibles.

También conviene mirar si hay demasiado polvo dentro del paquete. Mucho polvo puede indicar quiebres, mala manipulación o molienda residual si es café molido.

Esto no reemplaza una cata profesional, pero ayuda. Un café con granos muy irregulares, rotos o con colores muy distintos entre sí puede tener una selección menos cuidada.

4. El color del tueste

El color del tueste no define por sí solo la calidad, pero puede dar pistas.

Un tueste muy oscuro, casi negro, con brillo aceitoso excesivo en la superficie, puede tapar defectos del grano o generar sabores dominantes a quemado, ceniza y amargor. No siempre es sinónimo de mala calidad, pero conviene prestar atención.

En cambio, muchos cafés de especialidad usan tuestes claros o medios para conservar mejor los aromas propios del origen. Esto permite percibir más notas frutales, florales, dulces o cítricas.

La clave no es que el café sea claro u oscuro, sino que el tueste no tape todo.

5. La información de la etiqueta

Si la etiqueta no dice nada, ya tenemos una señal.

Un café de mayor calidad suele informar más datos: origen, región, variedad, proceso, altura, fecha de tueste, perfil sensorial o nombre del productor. No siempre aparecen todos, pero cuando hay información clara, hay más trazabilidad.

En cambio, una etiqueta que solo dice “café premium”, “selección especial” o “100% puro café” sin explicar origen ni fecha de tueste aporta poca información real.

La palabra “premium” no equivale automáticamente a café de especialidad.

6. El precio como orientación

El precio tampoco es una garantía absoluta, pero orienta.

Un café de especialidad suele ser más caro que un café comercial porque hay más trabajo detrás: mejor selección, trazabilidad, control de tueste, evaluación sensorial y menor volumen de producción.

Si el precio es demasiado bajo y la etiqueta no aporta datos, es difícil que se trate de un café de alta puntuación. Puede ser correcto, puede gustarte, pero probablemente no esté en el rango alto de especialidad.

7. El lugar donde lo comprás

El punto de venta también importa.

Si comprás café en un tostador de especialidad, una cafetería de autor o una tienda que informa fecha de tueste y origen, hay más posibilidades de encontrar cafés con buena evaluación sensorial.

Si lo comprás en un supermercado, sin fecha de tueste clara, sin origen específico y con mucha rotación desconocida, lo más probable es que estés frente a un café comercial.

Esto no significa que todo café de supermercado sea malo, ni que todo café de tienda especializada sea excelente. Pero como pista inicial, sirve.

Cómo estimar la calidad sin puntaje SCA

Esta tabla no reemplaza una cata profesional, pero puede ayudarte a orientarte:

Señales en taza y etiquetaNivel probable
Sabor plano, amargo, quemado, sin información de origenComercial básico
Buen cuerpo, algo de dulzor, etiqueta con pocos datosCorrecto / medio
Dulzor natural, aroma limpio, acidez agradable, buen balancePerfil cercano a especialidad
Notas frutales o florales claras, final limpio, buena complejidadEspecialidad alta probable
Taza memorable, compleja, brillante, sin defectos evidentesCafé excepcional, raro sin información clara

Entonces, ¿se puede saber la puntuación SCA?

No con exactitud.

La puntuación SCA no se adivina mirando una bolsa ni probando una taza de manera casual. Requiere método, comparación, protocolo y catadores entrenados. Además, la SCA viene trabajando en nuevas formas de evaluar el valor del café más allá del puntaje tradicional, como el Coffee Value Assessment, que analiza el café desde distintas dimensiones.

Lo que sí podemos hacer como consumidores es aprender a leer pistas.

Un café con aroma limpio, dulzor natural, acidez agradable, buen balance, granos uniformes, fecha de tueste y datos de origen tiene más posibilidades de estar cerca del mundo de la especialidad.

Un café sin información, con olor apagado, sabor quemado, granos irregulares y amargor dominante probablemente esté más cerca del café comercial.

Conclusión

No hace falta ser catador profesional para empezar a distinguir mejor un café.

La próxima vez que compres una bolsa sin demasiada información, no mires solo la marca. Olé el café recién molido. Observá los granos. Probalo sin azúcar. Prestá atención al dulzor, la acidez, el cuerpo y el final.

No vas a saber si tiene 82, 85 o 88 puntos.

Pero sí vas a poder responder algo mucho más útil: si ese café está vivo, limpio y equilibrado… o si solo está tostado, molido y empaquetado.

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¿Qué es un defecto primario y secundario en el café según SCA?

defecto en granos de cafe
defecto en granos de cafe

Un defecto primario en el café es una falla grave que afecta de forma directa y significativa la calidad sensorial del café. Puede aparecer en distintas etapas: en el grano verde (antes del tueste), durante el tueste o incluso en la preparación. Sin embargo, la mayoría se detecta en la fase del grano verde, ya que de allí parte la evaluación inicial del café.

Estos defectos son considerados “primarios” porque alteran profundamente el sabor, aroma o limpieza de la taza final, haciendo que el café no pueda clasificarse como de especialidad.

🛑 Ejemplos de defectos primarios:

  • Granos negros o fermentados: sabor amargo, sucio o a moho.
  • Granos severamente dañados por insectos: provocan sabores metálicos o rústicos.
  • Fragmentos de madera, piedras u objetos extraños: afectan la seguridad y limpieza.
  • Granos avinagrados: aportan notas ácidas desagradables, como vinagre o fermento extremo.

⚖️ ¿Por qué son tan importantes?

Porque incluso una pequeña cantidad de estos defectos en una partida puede arruinar toda una taza, sin importar lo bueno que sea el resto del lote. Por eso, en catas profesionales, un solo defecto primario puede bajar drásticamente el puntaje SCA o eliminarlo de la categoría de especialidad.


¿Qué es un defecto secundario en el café según SCA?

Un defecto secundario es una irregularidad menos grave que puede estar presente en un café, pero que no necesariamente arruina la calidad de la taza. Aun así, si hay demasiados defectos secundarios, el café pierde puntos de calidad.

Estos defectos pueden afectar de manera leve el sabor, la textura o la presentación, pero no de forma tan drástica como los primarios.

⚠️ Ejemplos de defectos secundarios:

  • Granos quebrados o partidos
  • Granos con cáscara parcial (pergamino)
  • Granos flotadores (ligeros, con poco desarrollo)
  • Granos arrugados o mal formados
  • Pequeñas impurezas vegetales (pedacitos de rama, hojas secas)

🎯 ¿Por qué se controlan?

Porque los cafés de especialidad deben tener un perfil limpio, uniforme y cuidado en todos los aspectos, desde la apariencia hasta el sabor. Aunque estos defectos no arruinan la taza, suman restas al puntaje final en una evaluación SCA.

🧾 Nota importante:

  • En 350 g de muestra, se permite un número limitado de defectos secundarios (hasta 5) para que el café conserve su estatus de especialidad.

✅ Conclusión para ambos

Tanto los defectos primarios como los secundarios afectan la calidad, el precio y la reputación del café. Un café sin defectos es un café que ha sido cultivado, cosechado, seleccionado y procesado con extremo cuidado, lo que justifica su valoración como “de especialidad”.

¿Un café de 100 puntos SCA es posible?

cafe 100 puntos sca
cafe 100 puntos sca

La escala de la Specialty Coffee Association (SCA) va de 0 a 100, pero en la práctica, alcanzar los 100 puntos es considerado casi imposible. De hecho, en la historia del café de especialidad, ningún café ha recibido oficialmente una puntuación perfecta en evaluaciones estándar. ¿Por qué? Porque el sistema está diseñado para identificar cafés excepcionales, no perfectos. Sin embargo, algunos se han acercado muchísimo.


🧭 ¿Qué implicaría un café de 100 puntos?

Para que un café obtenga el máximo puntaje teórico, debería cumplir con todas estas condiciones, sin fallar en ninguna:

  • Tener cero defectos físicos ni sensoriales.
  • Presentar una fragancia/aroma intensamente complejo y limpio.
  • Tener sabor sobresaliente, claro y evolutivo en todas las temperaturas.
  • Ofrecer acidez balanceada, viva y armoniosa.
  • Un cuerpo perfecto: ni demasiado denso ni aguado.
  • Un retrogusto largo, limpio y placentero.
  • Una uniformidad total en todas las tazas.
  • Una dulzura natural destacada y envolvente.
  • Y finalmente, generar una impresión global inolvidable.

🏆 ¿Cuál es el puntaje más alto registrado?

Hasta hoy, los cafés que han obtenido las puntuaciones más altas se ubican en el rango de 95 a 97 puntos, especialmente en subastas internacionales como la Best of Panama o Cup of Excellence. Algunos ejemplos:

  • Geisha de Panamá (Finca Esmeralda): ha alcanzado los 96–97 puntos en catas privadas y subastas.
  • Cafés de Etiopía, Colombia y Bolivia, con fermentaciones experimentales, también han rozado los 95+ puntos.

Sin embargo, estos puntajes suelen provenir de evaluaciones privadas o de jueces en subastas, no siempre con el formulario estricto de SCA, por lo que no se reconocen oficialmente como “100 SCA”.


🔍 ¿Por qué no se alcanza el 100?

  • Porque siempre hay espacio para mejora: el café es un producto natural, influido por miles de variables.
  • Porque el sistema de puntaje deja margen para la subjetividad del catador.
  • Porque la perfección absoluta es más ideal que real, y la SCA reconoce eso.

📌 Conclusión

En teoría, un café de 100 puntos es posible, pero en la práctica es una meta casi mitológica. Y eso no es negativo: es un estímulo para seguir explorando, innovando y apreciando la complejidad infinita del café de especialidad. Un 87, un 90 o un 94 pueden ser, para muchos paladares, simplemente extraordinarios.

¿Qué diferencia a un café de 84 puntos de uno de 89?

sca coffee

En el sistema de evaluación de la Specialty Coffee Association (SCA), todos los cafés con más de 80 puntos se consideran “de especialidad”. Pero dentro de esa categoría hay matices importantes. Un café de 84 puntos es muy bueno, pero uno de 89 roza la excelencia. ¿Qué los separa realmente? La respuesta está en los detalles sensoriales, la limpieza, la intensidad y la complejidad.


🎯 ¿Qué tienen en común?

Ambos cafés deben:

  • Ser libres de defectos primarios (granos negros, mohosos, etc.).
  • Tener alta calidad sensorial, con buen balance y dulzor.
  • Cumplir con estándares estrictos en uniformidad, limpieza y retrogusto.

Ya en 84 puntos se habla de un café notable. Pero no todo gran café llega a destacarse como extraordinario.


🔍 ¿Qué los diferencia?

1. Complejidad del perfil

  • 84 puntos: puede tener 2 o 3 notas principales (por ejemplo, chocolate, nuez y caramelo).
  • 89 puntos: muestra capas de sabores más complejas y evolutivas: frutas tropicales, flores, especias suaves, acidez brillante y cambios en cada sorbo.

2. Claridad y definición

  • Un café de 89 puntos tiene sabores nítidos y precisos, sin confusión ni interferencias.
  • En uno de 84, los sabores están presentes pero pueden ser más suaves o menos definidos.

3. Balance y armonía

  • Ambos deben estar equilibrados, pero en un café de 89 puntos el balance se siente natural y elegante, con una transición fluida entre acidez, cuerpo y retrogusto.

4. Final y persistencia

  • El retrogusto de un café de alta puntuación es prolongado, limpio y delicioso, mientras que en uno más bajo puede ser más corto o menos impactante.

5. Impacto sensorial

  • Un café de 89 puntos genera una impresión memorable, incluso en una sola prueba. Es el tipo de café que hace que un catador profesional se detenga y diga: “esto es excepcional”.

📊 A nivel de ficha SCA

AtributoCafé 84 ptsCafé 89 pts
AromaIntensoIntenso y complejo
AcidezMedia a altaBrillante, jugosa
CuerpoCorrectoCremoso, sedoso
DulzorNotorioProfundo y elegante
RetrogustoMedioLargo, refinado

✅ Conclusión

Cinco puntos en la escala SCA pueden parecer poco, pero en el mundo del café son un abismo. Pasar de 84 a 89 implica un café con una historia, un origen cuidado, una cosecha perfecta y un proceso impecable. Para muchos catadores, estos cafés no solo se puntúan: se recuerdan.

Cómo se realiza una cata SCA paso a paso (protocolo oficial)

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La evaluación sensorial del café según la Specialty Coffee Association (SCA) sigue un protocolo muy preciso llamado “cupping” o cata estandarizada. Este procedimiento permite comparar cafés de forma justa y objetiva, minimizando variables externas. Aquí te explico cada paso del proceso, tal como se realiza en laboratorios de café y competencias internacionales.


☕ Paso a paso de una cata SCA

1. Selección y pesaje del café

  • Se utilizan granos recién tostados y de tueste específico para cata (ni muy claro ni muy oscuro).
  • Se pesan 8,25 gramos de café por taza (habitualmente se preparan 5 tazas del mismo lote).

2. Molienda

  • Se muele el café con molido medio-grueso, similar al de prensa francesa.
  • La fragancia del café seco se evalúa en este punto, anotando su intensidad y calidad.

3. Vertido de agua

  • Se añade 150 ml de agua a 93°C sobre el café molido en cada taza, sin remover.
  • Se deja reposar de 3 a 4 minutos para que se forme la “costra” de café molido en la superficie.
  • Durante esta etapa se huele el aroma húmedo.

4. Rompimiento de la costra

  • Con una cuchara se rompe suavemente la costra de cada taza, acercando la nariz para evaluar el aroma liberado.
  • Este es uno de los momentos más intensos y críticos de la cata.

5. Retiro de residuos

  • Se retiran con cucharas las partículas flotantes restantes para dejar la taza limpia.

6. Degustación (slurping)

  • Se prueba el café con una succión fuerte y rápida (slurp), lo que permite que el líquido se disperse por toda la boca y llegue al sistema olfativo retronasal.
  • Se evalúan los atributos sensoriales: sabor, cuerpo, acidez, balance, dulzor, retrogusto, limpieza.

7. Repetición y consistencia

  • Se prueban las 5 tazas para verificar uniformidad, detectando si hay alguna taza que presenta un defecto o difiere del perfil general.

8. Enfriamiento y segunda cata

  • Se espera a que el café enfríe (idealmente a 60 °C o menos) y se vuelve a catar. Algunos defectos o matices se perciben mejor a menor temperatura.

📋 ¿Qué herramientas se usan?

  • Cucharas de cata (cupping spoons)
  • Tazas estándar (de 200 ml)
  • Balanza de precisión
  • Termómetro
  • Cronómetro
  • Agua filtrada con baja mineralidad

✅ Conclusión

El protocolo de cata de la SCA no solo permite puntuar un café, sino también descubrir su complejidad, calidad y potencial. Es una práctica técnica, pero también sensorial, que requiere entrenamiento, concentración y repetición.

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