Café molido vs instantáneo: qué dice de vos el tipo de café que elegís

Café molido vs instantáneo: A veces, el café que elegís dice algo más que “era lo que había en la alacena”. La forma en que lo preparás puede contar bastante sobre tus gustos, tu ritmo de vida y hasta tu manera de empezar el día.

Este artículo va medio en serio, medio en broma. Pero, admitámoslo: algo de verdad tiene.

Si tomás café molido

Probablemente disfrutás el ritual. No te molesta esperar unos minutos si al final aparece una buena taza.

Te gusta elegir, probar, cambiar. Un día usás cafetera moka, otro día filtro, otro día prensa francesa. Mirás la molienda, el aroma, el origen o, al menos, te gusta sentir que hay algo más que solo cafeína.

También puede ser que tengas una cafetera favorita y que, si se rompe, te arruine la mañana.

El café molido suele ser para quienes disfrutan el proceso tanto como el resultado. Hay espera, hay aroma, hay preparación. Y sí, a veces también hay una foto para Instagram.

Si tomás café instantáneo

Lo tuyo es la practicidad. Querés café y lo querés ahora.

No necesitás ceremonia, balanza ni método. Agua caliente, una cucharada, revolver y listo. El café aparece en segundos y cumple su función: acompañar una mañana apurada, una reunión por Zoom, una clase, una guardia o una tarde larga de trabajo.

El café instantáneo no siempre busca ser perfecto. Busca estar disponible.

Para muchos, es el café de la vida real: rápido, simple y sin vueltas. No tiene tanto romanticismo, pero tiene algo que muchos valoran más: funciona.

Si tomás los dos

Entonces sos de los que entienden que no existe un solo café para todos los momentos.

Quizás durante la semana vas directo al instantáneo, pero el fin de semana preparás café molido con más calma. O tal vez tenés un frasco de instantáneo para emergencias y una bolsa de café molido para cuando querés disfrutar de verdad.

No es contradicción. Es sentido común.

Hay días para ritual y días para supervivencia.

Conclusión

El tipo de café que elegís no te define por completo, pero puede decir bastante sobre tu forma de vivir el día.

El café molido habla de pausa, aroma y ritual. El instantáneo habla de velocidad, practicidad y necesidad. Y tomar ambos, según el momento, tal vez sea la postura más honesta de todas.

Al final, el mejor café no siempre es el más sofisticado. A veces es simplemente el que necesitabas en ese momento.

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