En un mercado dominado por nombres históricos como Havanna, Jorgito o Capitán del Espacio, pocos pensaban que una nueva marca pudiera competir de igual a igual. Pero Cachafaz, nacida en los años 2000, rompió el molde: llegó sin nostalgia, pero con una propuesta de calidad superior, branding moderno y una fuerte conexión con el consumidor gourmet.
🎯 ¿Cómo nació Cachafaz?
La marca fue creada por ex empleados de Havanna que, tras años de experiencia en la industria, decidieron fundar su propia empresa. El objetivo era claro: crear un alfajor premium que respetara la tradición pero ofreciera una experiencia aún más cuidada.
Desde el comienzo, Cachafaz se posicionó como un producto sofisticado, con materias primas seleccionadas, diseño elegante y distribución pensada para consumidores exigentes. Su crecimiento fue explosivo, y en menos de una década, pasó a ocupar un lugar destacado entre los alfajores más valorados del país.
🧁 ¿Qué hace especial al alfajor Cachafaz?
- Tapas de masa delicada y artesanal
- Dulce de leche cremoso y equilibrado, con un perfil menos azucarado
- Baño de chocolate real, de alta calidad, sin sabor a cobertura industrial
- Empaque elegante y sobrio, que remite a productos gourmet
El resultado es un alfajor que se deshace suavemente en la boca, con una sensación más cercana a una pâtisserie que a un snack de kiosco.
📦 Variedades actuales
Cachafaz supo expandir su línea con propuestas pensadas para diferentes públicos, sin perder su identidad:
- Alfajor de chocolate negro clásico
- Alfajor de chocolate blanco
- Alfajor integral
- Alfajor de arroz (sin TACC)
- Alfajor vegano
- Alfajor triple
- Cajas de regalo, pensadas para ocasiones especiales o consumo empresarial
También lanzaron galletitas, barritas dulces y productos navideños como pan dulces y budines, siempre manteniendo la calidad como bandera.
🧠 Una marca moderna, sin perder raíces
El nombre «Cachafaz», que en lunfardo porteño significa alguien pícaro o irreverente, refleja bien el espíritu de la marca: atreverse a desafiar a los grandes sin pedir permiso. Lejos de la nostalgia, apostaron por una estética sobria, moderna y limpia, algo poco común en el mundo alfajorero.
Además, su presencia en vinotecas, cafeterías gourmet, aeropuertos y tiendas de diseño ayudó a consolidar su imagen de producto exclusivo, sin abandonar del todo el canal de kioscos tradicionales.
🔚 Conclusión
Cachafaz es el ejemplo perfecto de cómo un producto tradicional como el alfajor puede ser reinventado con elegancia y criterio. Su crecimiento fue orgánico, sostenido por la calidad y la coherencia. No necesitó ser parte del pasado argentino para ganarse un lugar: construyó su propio prestigio desde el presente.






